Uno de los riesgos a los que nos enfrentamos los trabajadores son las Enfermedades profesionales y por tales entendemos aquéllas en cuyo origen o causa directa intervienen de forma más o menos directa las condiciones laborales cotidianas.
La mayoría de las enfermedades profesionales son difíciles de detectar, pues el factor tiempo hace difícil poder relacionar el malestar con el trabajo y, por el contrario, pasa mucho tiempo desde la exposición al riesgo hasta la manifestación, y ese lapso se llama “Período de Latencia”.
Pero las Enfermedades Profesionales son sólo un grupo del total de enfermedades que tiene su origen o causa en el empleo y la única diferencia entre unas y otras se limita a un concepto legal: “Enfermedades Profesionales son aquellas enfermedades reconocidas legalmente como enfermedad profesional, es decir, aquellas que aparecen en el Cuadro de Enfermedades Profesionales en el Sistema de la Seguridad Social (RD 1995/1978, de 12 de Mayo)”.




