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Prevención
 HEMORRAGIAS

Denominamos hemorragias a la salida de la sangre de los vasos que normalmente la contienen, existiendo tres tipos:

  • Externa, si sale fuera de nuestro organismo
  • Interna , cuando la sangre queda dentro de nuestro cuerpo
  • Exteriorizada, cuando sale fuera del organismo a través de sus orificios naturales

En dependencia del vaso sanguíneo lesionado, podemos clasificar las hemorragias de la siguiente forma:

HEMORRAGIA ARTERIAL cuando se secciona una arteria y vemos salir la sangre a borbotones coincidiendo con cada latido del corazón, siendo de un color rojo brillante.

HEMORRAGIA VENOSA cuando se secciona una vena, la sangre sale de forma continua y sin fuerza, la sangre es de color granate.

HEMORRAGIA CAPILAR son hemorragias por lo general de poca cuantía, dado el fino calibre de estos vasos.

 Una hemorragia de cuantía superior a 500 cc en pocos minutos puede poner en peligro la vida si no se actúa inmediatamente.

ACTUACIÓN DEL SOCORRISTA

Hemorragias externas


Cuando se produce una hemorragia se deben realizar los siguientes pasos en este orden:

  1. Compresión local.
  2. Torniquete
  1. Compresión local

Comprimir directa y fuertemente sobre la herida actuando con la máxima limpieza, si no disponemos de gasas o paños limpios lo haremos con nuestras manos, durante al menos cinco minutos y sin levantar, aunque el apósito se llene de sangre. En este caso, añadiremos otros encima.

Cuando la hemorragia haya cesado realizaremos un vendaje compresivo, manteniendo el miembro elevado y acostando al herido.

  1. Torniquete

Ante hemorragias en las que la compresión no es suficiente y la pérdida de sangre es tan grande que puede poner en peligro la vida de las personas, se puede utilizar el torniquete con las precauciones y riesgos que ello comporta.

El uso del torniquete, sólo lo haremos como última medida, ya que vamos a dejar sin sangre a toda la extremidad y esto puede traer consecuencias muy graves, incluso la amputación de la extremidad ya que puede producirse gangrena.

Un torniquete es una tira ancha de unos cinco centímetros, lisa y lo suficientemente larga como para dar una o dos vueltas en la extremidad.

Se coloca entre la herida y el corazón y la compresión ha de ser uniforme en toda la circunferencia. Se ata un nudo y sobre éste, se coloca cualquier palo que atado con otro nudo, nos permite dar vueltas hasta conseguir que la sangre deje de salir por la herida.

como hacer torniquete 

Cuando se ponga un torniquete, siempre hay que avisar a los sanitarios con una nota que resalte sin necesidad de buscarla, poniendo la hora de colocación y la extremidad.

Hemorragias internas


Se producen cuando cualquier vaso sanguíneo se rompe y la sangre queda dentro de nuestro cuerpo, principalmente en el abdomen.

Una hemorragia interna puede aparecer por:

  • traumatismos fuertes en abdomen
  • enfermedades del estómago o intestino
  • alteraciones en la coagulación de la sangre, etc.

Podemos sospechar una hemorragia interna cuando, después de un traumatismo grande, vemos que la persona al cabo de unos minutos empieza a sentirse mal, se pone pálida, sudorosa e incluso pierde el conocimiento.

Realmente poco podemos hacer por intentar cesar la hemorragia, lo que haremos será:

  • Acostar al accidentado, colocándolo en la postura de seguridad y ladeando la cabeza, por si se producen vómitos que éstos sean expulsados al exterior y no le produzcan una posible asfixia.
  • Elevarle las piernas.
  • Realizar un traslado urgente.

Hemorragias exteriorizadas


Se producen cuando existe una hemorragia interna y la sangre sale por orificios naturales de nuestro cuerpo: nariz, boca, oídos, ano, uretra y vagina.

  • Hemorragias nasales (Epistaxis)
  1. Colocar a la persona sentada y con la cabeza inclinada hacia delante tranquilizándola a la vez.
  2. Comprimir con dos dedos las fosas nasales durante un par de minutos y levantar la compresión para ver si ha cesado, impidiendo que la persona respire fuertemente por la nariz o que se urgue dentro de la misma. Si no ha cesado, volver a comprimir durante otros cinco minutos.

Cuando la hemorragia es importante y no cesa con la compresión, se puede hacer un taponamiento empleando una gasa enrollada y mojada en vaselina o agua oxigenada. Ir introduciéndola en la nariz y trasladar a la persona a un hospital.

  • Hemorragias por el oído (Otorragias)

Cuando se produce la salida de sangre por el oído, puede tener su origen en el conducto auditivo externo o ser más grave y si ha habido traumatismo en la cabeza, tratarse de una fractura de los huesos de la base del cráneo. Son las únicas hemorragias que no hay que intentar detenerlas, ya que si no dejamos que salga sangre, ésta se acumula en el interior del cráneo y ocasiona graves lesiones.

Conducta a seguir: colocar a la persona tumbada y del lado que se le produce la hemorragia, colocando una gasa para que empape y trasladarlo lo más rápido posible a un hospital.

Otras hemorragias producidas por lesiones internas en las que la sangre sale por los otros orificios naturales restantes: realmente poco se puede hacer. Lo único es remitir al paciente a un Servicio de Urgencias lo más rápidamente posible.